viernes, 7 de diciembre de 2012

Spectrum.~♥

I love it.
Enjoy.~


Traducción:

Respirandoté, cuando te quiero fuera de mí
Encontrando nuestra verdad en una esperanza dudosa
Recostados dentro de nuestro silencioso drama

Cargando tu corazón como un sueño robado
Abriendo cielos con tus llaves rotas
Nadie nos cegara nunca más

Correremos donde las luces no nos persigan
Nos esconderemos donde el amor pueda salvarnos
Nunca te dejare ir

Correremos donde las luces no nos persigan
Nos esconderemos donde el amor pueda salvarnos
Nunca te dejare ir

Respirandoté, cuando te quiero fuera de mí
Encontrando nuestra verdad en una esperanza dudosa
Recostados dentro de nuestro silencioso drama

Respirandoté, cuando te quiero fuera de mí
Encontrando nuestra verdad en una esperanza dudosa
Recostados dentro de nuestro silencioso drama

Cargando tu corazón como un sueño robado
Abriendo cielos con tus llaves rotas
Nadie nos cegara nunca más

Correremos donde las luces no nos persigan
Nos esconderemos donde el amor pueda salvarnos
Nunca te dejare ir

Correremos donde las luces no nos persigan
Nos esconderemos donde el amor pueda salvarnos
Nunca te dejare ir

Correremos donde las luces no nos persigan
Nos esconderemos donde el amor pueda salvarnos
Nunca te dejare ir

Respirandoté, cuando te quiero fuera de mí
Encontrando nuestra verdad en una esperanza dudosa
Recostados dentro de nuestro silencioso drama.~


Just love.~♥


jueves, 6 de diciembre de 2012

Ojalá nunca terminara.~♥

La luz clara del sol entraba por la ventana, iluminando gran parte de la habitación y también  mi cara, haciendo que me despierte. Miré mi pecho y ahí estaba ella durmiendo, besé su cabeza mientras acariciaba su mejilla y logré que se despertara. Volteó a verme.

- Amo ver tu cabello despeinado por la mañana.- Decía mientras alborotaba más mi pelo.
- Yo amo despertar a tu lado.
- Yo te amo a vos.-Y me besó.

Sus labios tan tiernos y cálidos apretaban de manera dulce a los míos. Tras cada beso, terminábamos con sonrisas.

- No debería de hacer falta que yo también lo diga. Es obvio que te amo.- Respondí con tranquilidad.
- Si deberías, porque me hace bien escucharlo.
- Entonces, en eses caso, lo diré más seguido. En cada ocasión que lo sienta, lo diré.
Se puso junto a mí y besó mi nariz, luego mi frente, seguido de mis mejillas, después mi pera y al final mi boca.

Todas las mañanas amanecíamos así, y siempre con esa lindas charlas. Nos levantábamos, ella cerraba las cortinas de la ventana, hacíamos el desayuno, nos bañamos a la misma vez, en el mismo baño, bajo la misma ducha.
Luego cada quién hacía sus actividades durante el día, al atardecer nos encontrábamos en algún lugar diferente cada día para merendar y luego volvíamos a nuestras cosas.
Cuando llega la tranquila noche, volvemos a nuestra casa. Cocinamos y cenamos. Hacemos alguna que otra actividad. Como leer libros, escuchar música, mirar alguna película o sólo hablar.
Cuando llega la hora de dormir. Ella abría las cortinas y nos recostábamos.
Algunas veces, entre tantas caricias, mimos, besos, abrazos y coqueteo terminábamos haciendo, aquéllo tan hermoso, llamado, amor. Y al terminar nos dormíamos con un abrazo.

Así era nuestra rutina, que tan rutina no era. Y nos brindaba una relación fresca, divertida y pura.
Todas las mañana, la brillante luz de la esfera roja y anaranjada, me despertaba, yo la despertaba a ella y nos dábamos un beso de buenos días.

Hoy no me desperté por la luz del sol... creí haber estado viviendo uno de mis días normales con ella, pero no.
Escuché la caída de un fuerte rayo, que estremeció las ventas y me sacó de mi sueño. Oía bien el viento que hacía bailar a las hojas de los árboles, como la lluvia caía, el sonido de las gotas al explotar contra el techo de la casa y en otros lugares. Era el mediodía, no madrugué por la luz del sol, ya que no tenía quién corriera las cortinas antes de acostarme. Y de todas maneras no tenía humor para levantarme temprano sin su compañía. Toda las costumbres cambian cuando alguien tan cercano se va, de la forma que sea, o por lo que sea, pero se va.

Mi mente me hizo una broma pesada. Como es, que aveces nuestra mente nos engañan con sueños, que parecen tan reales, para brindarnos un momento de felicidad. Pero al fin y al cabo, la realidad es realidad, y es la cruda y la única que hay.



No siempre soñar es suficiente, hay que pelear para que se haga realidad y ser feliz en verdad.~♥



Así sentí nuestro beso.~♥

Los vi a todos a ellos sentados, hablando y riendo. Yo venía, de una manera rara, pero dulce, de la mano con ella. No siempre vamos de la mano, pero me encanta cuando pasa.
Al llegar con nuestros amigos, saludamos uno por uno, primero a mis mejores amigos, y a la novia de uno de ellos. y luego a una conocida y su novio. La plaza en la que nos encontrábamos no había mucha gente, pero tampoco estaba vacía. Era un día soleado, con un poco de viento y algo de frío. Según mis amigos, porque yo en remera estaba bien.
Pasó un rato, hablando de tonterías y haciendo el doble. Cuando más tarde llegaron tres amigos más, uno de ellos era, y es, de mis mas grandes amigos. Corrí a abrazarlo, caímos al suelo y empezamos a 'convulsionar' por unos segundos. Nos detuvimos y vimos que nos lastimamos, de todas formas no nos importó. Siempre vale la pena.
Volvimos con el grupo, la gente ya nos miraba mal pero a nosotros no nos importaba.
Todos amigos, dos parejas y yo... muriéndome por ella.
Estuvimos golpeando y molestándonos entre todos, bueno, las parejas estaban sentadas. Luego una se fue, y en lo personal, no me había percatado. Estaba tan distraída disfrutando del día con ella que no noté la presencia de los demás. Definitivamente nuestra amistad estaba creciendo, nos tratamos con más cariño y libertad, se sentía que eramos felices estando así.
Hubo peleas de mentira, persecuciones y rescates sin que nada importe.
De pronto vi que ella estaba siendo atrapada en el pasto por un amigo, corrí torpemente para empujarlo a él y salvarla, se corrió, ella se puso de pie y la abrace entre risas.

- Te salvé la vida.
- Lo sé, gracias.- Contestó riendo.

Comencé a molestarla, haciéndole cosquillas. La corrí por todo el parque sin dejarla libre, casi siempre la atrapaba. Pero ahora me perseguía a mí y yo intentaba escapar pero logró atraparme y me tumbó, junto a ella, al césped. Las manos peleaban por hacer reír a la otra y rodábamos por el suelo verde de la naturaleza hasta que logré quedar yo encima suyo y dije:

- ¡Pido, pido... por favor, pido!-Casi sin aire por las risas y forcejeo.
- ¿Qué?-Preguntó curiosa pero sonriente.
- Pido... pido que...-Tomé aire mientras me perdía en sus ojos y respondí:- Que hagamos el amor y no la guerra.
- Con que 'El amor y no la guerra'.-Corroboró un tanto sorprendida.
- Reí- Sí, y ya no más cosquillas.-Estaba roja pero aún sonreía.
- Bueno, pero...-hizo una pausa y me miró coqueta- Mis cosquillas van con amor.

Quedé observando su sonrisa, tan dulce y picara, sus labios carnosos me llamaban y moría de ganar por probarlos. Está su flameante pelo rojo revuelto y un mechón se encontraba en medio de su nariz y ojo izquierdo. Aún así se veía hermosa. Es hermosa.

- ¿Puedo hacerte cosquillas con amor?
Estaba encantada por sus ojos y escuchando su tono de voz, aunque no oía lo que decía.

- ¿Puedo?-Volvió a preguntar levantando ambas cejas y casi riendo.
- ¿Qué cosa?-Atónita y ruborizada estaba, mi mente había imaginado cosas.
- Hacerte cosquillas con amor-Al fin riendo.
- Sí, podes, pero no ahora.
- Está bien.-Contenta añadió:- Puedo esperar.

Quedé sentada encima suyo, respirando agitada ya que realmente me había cansado todo el juego, y escuchaba como ella también, se había fatigado de igual forma.
Cerré los ojos despacio y tomé una gran bocanada de aire y luego suspiré. Estaba todo tranquilo, a penas escuchaba las voces de las personas que había, la brisa me despeinaba lento y acariciaba mi rostro despacio. Volví a llenar mis pulmones de oxigeno y exhalé el dióxido de carbono. De pronto sentí unas manos en mi cintura. Cuando abrí los ojos escuché que decía:

- Ya esperé mucho. ¡Toma mi amor!

Y comenzó a producirme muchas sensaciones, no podía parar de reír, de retorcerme, era una sensación agridulce que me enloquecía. Quería pedirle que se detuviera y a su vez no, pero al final, me rendí, ya no aguantaba y grité:

- ¡Basta!-Mientras una lagrima caía de mis ojos.
- Perdón, ya no lo hago más, no quise hacerte llorar.-Termino de decir mientras secaba la lagrima.

Al instante que tocó mi piel sentí un fuerte ardor en mis mejillas y escalofríos en la espada. La miré de tierna manera a los ojos, y a su vez, completamente perpleja. Veía todo en cámara lenta, no sé cómo, pero así era. Humedeció sus rojos labios. El calor apreció más fuerte aún en todo mi cuerpo, mordí mi labio inferior, mientras me apegaba más a su cuerpo, solté lento mi labio y suspiré frente a frente.

- De verdad, te quiero...
-Se creo una sonrisa en su boca- Esperaba que lo digas.

No entendí muy bien a qué se refirió con eso, y lo único que hice fue pensar y solamente pensar. La contemplé, corrí el mechón de pelo de su lindo rostro y volví a indagarla de nuevo.
Se acerco a mi oído y dijo con delicadeza:

- Besame.-Y volvió a posar su cuerpo en el césped.

Mi corazón latió tan rápido, cómo nunca lo había hecho. Mi expresión mostraba sorpresa y vergüenza total, no quería hacer algo que no pidió, sólo por mi loca imaginación. Así que no actué y me quede quieta.

-Con una expresión más suplicante dijo: - Por favor...

No era producto de mis deseos, era real. Y ahí fue cuando agarró mi rostro con ambas manos, me acerco a ella, justo antes de cerrar sus ojos, sonrió y me dejó besarla.

Cuando toqué su boca por primera vez, sentí que el estomago se me revolvía de sensaciones suaves y que me hacían sentir bien. Mientras sus delicadas manos me acariciaban y las mías parecían lastimar las yerbas. Cada vez apretaba más sus labios, sus delicados, dulces y carnosos labios.
No quería que ese momento terminara, quería ponerle pausa como si fuera un videojuego y disfrutar agradecidamente de ese sentimiento.
Deseaba que no dejara de besarme, que jamás se cansara de mí, ni de nada que yo pudiera brindarle. No pude evitar que se me escapara una lagrima y chocara, accidentalmente, contra su mejilla. Hizo que se detuviera y ambas abrimos nuestros ojos. Yo sonreía, ella se notaba preocupada, y sólo pude decirle:

- Es que ya estoy completa. Soy feliz.

Sonrió tranquila, y besó mi nariz. Me moví hacia el suelo y me acosté a su lado. Miramos un rato las nubes y ya no recuerdo más.





Sólo que desperté en mi cama, pero en ésta ocasión, había soñado tres días que viví, algo mezclados.~♥

domingo, 2 de diciembre de 2012

Bonita casualidad.~♥

Ayer salí a caminar, a disfrutar del día, de la tarde, del aire puro y de lo que la naturaleza brinda siempre.
Llegando a la esquina de una plaza, de casualidad, me topé con alguien que antes solía llamarme muchísimo la atención, ya casi nunca nos veíamos y menos todavía nos hablábamos, ni siquiera la tengo agregada en alguna de las redes sociales. Aún así, sorprendentemente me saludo de manera sutil, me detuve y crucé la calle de enfrente donde ella se encontraba. Me abrazo riendo y dijo:

- Estás diferente.
-Correspondí el abrazo y respondí con una leve risa:- Por fuera nada más.

Nos liberamos y mirándome a los ojos preguntó:

- ¿Seguís siendo esa dulce, loca y divertida persona que sos? Ya que pongas lo que te pongas y hagas lo que te hagas-tocó mi pelo:- seguís siendo linda.
Miré al suelo algo avergonzada, y sentí cosquillas en todo el cuerpo cuando apoyó su mano en mi cabello y contesté:- Sí, tal vez menos inocente.
- No creo, pero está bien, supongo.
- Vos estás igual, pero más alta ¿Puede ser?-Indagué sin miedo.
- Espero-rió y añadió:- Después, sí, igual.
- Seguís llegándome hasta, a penas, arriba de los hombros.-Reí.
- Sí, es lo único bueno.-Y una sonrisa se pinto en su boca.

Quedé observándola sin dudas, ella miró a sus costados, atrás suyo y a mis espaldas. Me invitó a caminar al rededor de la plaza, si es que no tenía ningún plan, claro. Acepté, no tenía nada mejor que hacer.
En todo el recorrido, dimos demasiadas vueltas, perdí la cuenta en la treinta y siete. Hablamos de todo y me preguntó hasta lo impensable. Me contó de todo tipo de cosas de su vida en un instante y yo igual a ella.
Nos aconsejamos, nos dimos opiniones y consuelo. Y ahí fue cuando recordé qué me gustaba de ella hace casi tres años atrás. Lo sincera, divertida, atenta y la forma de ver las cosas, casi, tan parecido a mí.
Nos sentamos, se nos cansaron las piernas, a ambas, y preguntó, como antes, de mis dibujos.
En mi mochila, actualmente y en ese momento, tenía dos cuadernos, uno donde hago cualquier tipo de dibujo y el otro donde hago dibujos de mi pareja y cosas relacionadas con ella.
Le enseñé primero los dibujos raros y sin sentido. Aunque sin previo aviso cerro aquél cuaderno y tomó el otro. Sorprendida reviso cada dibujo, cada nota, canción y demás.

- Quisiera ser ella, sería lindo que me dibujaran por amor. Como antes.-Dijo mirando los dibujos.
- ¿Todavía tenes mi dibujo que te dieron  los chicos sin permiso?-Pregunté apenada. Me habían robado, mis amigos, un dibujo de ella que tenía en un viejo cuaderno y se lo dieron. Lo supe una semana después.
- Sí, debe estar sano y salvo en alguna de mis carpetas viejas

Seguimos hablando por otro largo rato más, ya había guardado las cosas, pero aún seguía siendo tema de conversación. De apoco la tarde se volvió una bella noche. Y hubo un silencio, no incomodo, uno que daba paz y me hacia sentir muy bien. Pero ella lo quebró.

-Sorprendida mirando el cielo comentó:- Se me hizo re tarde, perdón, pero me tengo que ir.
Se levanto del asiento, acarició mi rostro de manera suave mientras se acercaba y me beso despacio. Y volvió a hablar.
- Tenes la nariz fría, no te enfermes.-Hizo una pausa.- Cuidate, nena.-Dijo tan suave que casi parecía un susurro y esbozó una sonrisa.
-Toqué un segundo mi nariz y luego dije:- Vos igual, 'nena'.-Contesté dulce pero sarcástica. Ella es dos años y medio menor que yo.
Libero a su sonrisa y luego me hizo un gesto de burla sacando su lengua. Hice lo mismo y volvió a sonreír poniendo una mirada totalmente relajada. Dio media vuelta y se dispuso a marcharse sin mirarme otra vez.
Vi como se alejaba junto a la luz de la luna. Me quedé sentada allí por unos minutos, hasta que no la vi más.
Miré la hora, me sorprendí e inmediatamente me puse de pie, eran las 22:11 pm, y decidí volver a mi hogar.

Armaba y desarmaba una y otra vez, sin problema alguno, el Cubo Rubik, así al estar distraída creer que llegaba más rápido a mi casa. Una cuadra antes de llegar, guardé el Cubo y recordé en un instante toda la charla, desde el saludo hasta la despedida, que tuve con ella y mágicamente una sonrisa apareció en mí y sin darme cuenta dije en voz baja:

- Qué linda es.

Y ahora quiero salir a caminar sola más seguido, de esa manera, tal vez pueda volver a cruzarla a ella o pueda encontrarme con alguien más y recordar y hacer recuerdos.~♥


Esos momentos.~♥

Estos días tuve esa sensación poco agradable, esa que hace que el 90% de las cosas te den ganas de llorar.
Soy una persona sensible, pero firme, y hoy en día lloro menos que hace cuatro meses atrás, pasó mucho desde entonces, de que nadie me vio derramar una lagrima.
A pesar de que no estoy segura de cuanto más pueda aguantar así, voy a seguir intentando.
Tengo presión y estrés por muchas cosas, el futuro me acosa, me intimida y me molesta. Éste año, aunque no termino, no fue muy lindo y menos todavía fácil de llevar para mí. Sufrí mucho psicológica y sentimentalmente, ya que mucho malestar físico no tuve. Lo prefiero a ese dolor que a los otros dos. Esos dejan cicatrices peores, que aveces, ni el tiempo puede curar.
Quisiera un año como el 2009, mitad del 2010 y 2011, sin dudas los mejores años de mi vida, los cuales recuerdo razonablemente.

Creo que todos tenemos un año, mes, semana, día o momento preferido, en el cual fuimos libres. Sí, libres de las preocupaciones, de las responsabilidades, de ser a lo que se le dice 'maduro' y de ser quienes no somos por miedo a las consecuencias. Donde dormimos con total paz, tan grande, que querías que ya sea el día siguiente para volver a disfrutar, por más que no tenías nada organizado. Esos días, que hasta la canción más triste del mundo no podía debilitarte. Eso es sencillamente conocer a la dichosa y verdadera; Felicidad.

Y quiero de ella lo más pronto posible, pero para poder obtenerla no basta con sólo desearla, es conseguirla. Esforzarme por todo y sentir tranquilidad por haber logrado mis cometidos y hablado o solucionado otros problemas.
Gozar de un día que no cueste más que energía propia, nada de dinero, ni sistema, ni interés y nada por el estilo.
Sólo que sea natural, paz y amor a uno mismo y a quienes nos importa. Y así sea puro. Y simplemente único.~♥

viernes, 16 de noviembre de 2012

T.L.~♥

Bajé de un avión, perdida sin comprender lo que pasaba, tenía a una persona que aparentaba ser mi amiga. Caminamos por unas calles largas durante horas conversando, aún, yo, sin entender lo que sucedía, sólo sabía que algo en especial estaba buscando. ¿Pero qué? No sé, pero seguí yendo por esos caminos extensos acompañada de una chica quien me indicaba por dónde ir y cómo llegar a tales lugares. De pronto, una risa engañosa, volteo y ya no hay nadie a mi lado. Estoy sola, en un lugar que no sé dónde es y no conozco a nadie. Tal vez estuve sola desde un principio y mi imaginación me jugo una broma para guiarme.
Seguí caminando torpemente, cansada y con un poco de miedo, subí a la vereda, que era más como una pequeña colina, y quedé observando una casa. Al instante que la vi me había provocado una sensación punzante en mi pecho y no se me ocurría el por qué, aunque mi subconsciente sabía algo que yo no.
Me aproxime hacia dicho lugar y vi a una mujer cerca de aquél terreno vacío detrás de la casa. Confundida me acerqué y pregunte por una chica. ¿Cómo sabía ahora a quién buscaba? Mas no lo pensé y sólo esperé la respuesta de la señora. Tenía apariencia agradable y muy cortesmente me respondió con una sonrisa diciendo:

- ¿Por qué la buscas y por qué crees que yo sé de ella?
- No lo sé-respondí, y añadí:- Sólo que la necesito, y busco verla.

La muchacha me miró un tanto interesada y volvió a sonreír, yo aún seguía pensando porque buscaba a una chica. Si yo no sabía ni cómo, ni por qué, ni cuándo había llegado a éste lugar desconocido.

- Es mi hija, vive en ésta casa... Debe estar en su cuarto.
- ¿Es en serio? Acaso ¿Podría verla? -Pregunté perpleja.
- Supongo que sí podrías, ven a la entrada, la llamaré.

Caminamos hasta la puerta, ella entro y me pidió que esperara por aquélla chica a quién buscaba.
Pasaron unos tres o cinco minutos aproximadamente hasta que vi a alguien acercarse hasta donde yo me encontraba.

- Hola... -Dijo ella.

Sólo quedé observándola, no podía creer a quién, inconscientemente, había encontrado. Lagrimas empezaron a brotar por mis mejillas rosadas, no sabía por que lloraba y no podía hablar.
Me quedo mirando y yo no dejaba de llorar, pero estaba con una gran sonrisa.
La única palabra que pude decir fue:

- Perdón.-Y la abracé.

Me correspondió el abrazo y fue muy fuerte. Ya todo tenía sentido. Viaje, caminé por calles largas sin saber, con la vaga esperanza de encontrarla. Con la ilusión de por fin verla y conocerla.
Luego del largo abrazo me invito a pasar a su hogar.

Entré a su habitación, estaba llena de trajes de anime, almohadones con dibujos, viedeojuegos, figuras de acción, posters, mangas, libros y demás. Fuimos a la sala de estar y jugamos con su consola, algo que tanto habíamos hablado. Algo que para mí era muy especial.
Luego, de pasar el rato y de aún no creer que estaba a su lado, en su casa, en su país. Estaba más que feliz por estar compartiendo un momento real con ella y volví a llorar, ella me consoló y luego fuimos a caminar por su patio. Hablamos un rato y no lo pude evitar, la besé cerca de la comisura pero sin pretender absolutamente nada y la abrace. Necesitaba tenerla entre mis brazos.
Lo último que escuché fue:

- Gracias, Valen.

Cerré los ojos para disfrutar el abrazo y desperté.
Fue un sueño, me di cuenta que estaba llorando realmente y no podía parar. Me envolví en las sabanas y me desahogué.

No sé muy bien qué es extrañar, pero me gustaría saber de ella, sacarle una sonrisa o algo similar, pero ya no puedo y me duele.


















Ojalá estés bien, porque aún te quiero.~♥

lunes, 12 de noviembre de 2012

11/11/12♥

Sólo escribiré... Un año y un día, gracias por acompañarme y ser mía. Teamoyo.~♥