No sé ni por dónde empezar a exprimir todo lo que llevo dentro, aunque mi intención es no entrar mucho en detalle de cosas de mi vida personal o rutinario, no sé, más bien de cómo me he sentido y llevado estos últimos años, sé que eventualmente voy a supurar todo lo que he callado. Pero hay una cosa en particular que ha estado rondando mi cabeza esta última semana, e irónicamente no es porque yo la haya traído a colación si no que simplemente la gente vuelve a traer personas de mi pasado, ya sea de forma humorística o curiosa.
Lo principal es cuando muchas amistades se enteran que ya no estoy viviendo en Argentina, ya que he sido muy reservada con el tema y mi vida por redes desde hace unos años, pero sobre todo cuando escuchan que es en México donde llevo viviendo hace ya un tiempo es donde resurgen cosas demasiado viejas. Todos relacionan ese país con una relación antigua. Es una sensación extraña, estar en un país que hace doce o trece años atrás empecé a desear con todas mis fuerzas el querer visitar, e incluso hasta vivir, aunque la motivación era totalmente distinta a la que me llevó acá hoy en día. Aprender una cultura que admiraba y anhelaba tanto es algo hermoso, el problema está cuando algo de todo eso me revive algún recuerdo que normalmente suelen estar muy enterrados en capas de polvo en el olvido. Pero sorprendentemente, para bien o para mal, parece que sigue pesando, es lo malo de las cosas inconclusas, es una astilla que está ahí, que no duele hasta que tocas un punto exacto y sentís un ligero malestar.
Jamás creí que volvería a escribir sobre eso, no después de todo lo que pasé si les soy sincera, se siente hasta... ¿mal? Como si retrocediera. Es complicado de explicar. Ver a mi yo más joven, y sus decisiones en ciertos temas es raro, ahora como una mujer adulta, que de cierta manera sigue siendo una niña sensible en el fondo, la madurez con la que veo todo el asunto es irritante, además de todo el trabajo psicológico que hay detrás por lo que tuve que aprender a las malas, y aún así considero que mi yo joven era bastante madura para su edad cosa que también aprendí que es por haber crecido siendo la mediadora de mi familia, pero detalles. En aquella época estaba dolida con el mundo, era una desgracia tras otra, y sinceramente no había parado de ser así. Incluso cuando sentí que el mundo se me vino abajo, las casualidades de la vida me sujetaron para no concluir una acción trágica, estando en el lugar y momento correcto donde una persona totalmente desconocida evitaría algo crudo sin siquiera saberlo. Solo diré que siempre detesté la pesca, pero ese señor que iba a pescar a las cinco de la mañana hizo que ahora cada vez que veo pequeños barquitos o barcos tenga una sensación peculiar de esperanza.
Siempre he pensado que no iba a estar rota por siempre, ¿pero qué creen? Lo estoy, es una lucha diaria, aun sigo bromeando con cosas delicadas que no debería, aún sigo llorando por cosas viejas cuando resurgen, aún sigo lamentando cosas que no merecen mi energía. Pero es parte de mi sensibilidad caer en esos problemas. Incluso cuando me siento bien y tranquila, ya no soy aquella niña de 15 años.
Y eso no es lo que más me pasaba, era saber que no volvería a hacerla reír, y me asustaba que perdiera su sonrisa sabiendo todo lo malo que ella solía pasar, supongo que me pesaba más no poder estar para ella que no estar con ella, es ridículo, pero es cierto. Ni siquiera recuerdo lo último que hablamos, recuerdo algo de una gata o eso creo y luego la nada, desapareció. Sé que me lo busqué, no me voy a hacer la idiota. Recuerdo que unas amigas me dijeron que subiera una historia bromeando con ellas muy subidamente de tono para ver si ella me estaba mintiendo o no, de nuevo, disimulando sus intenciones hacía mí, pero es loco, probablemente si ella no reaccionaba así, a pesar de haber quedado como 'amigas', hubiera vuelto con ella, y perpetuado ese daño de nuevo hasta quién sabe donde. Así que le doy las gracias por no haber aguantado ese tontería mía y de mis amigas, a pesar ellas estaban en lo cierto, una cosa no quita la otra.
Por eso decía que era una sensación extraña que apreció hace una semana y ni siquiera recuerdo el detonante, probablemente vi algo que desempolvó un poco todo, porque realmente cada que me preguntaban si estaba acá por ella era como "Uy, no, haha, esa muchacha probablemente me odia." y tomármelo con humor. ¿Por que, qué más si no? Mi único pensamiento ha sido siempre desearle lo mejor, a pesar del dolor y el enojo que pude haber sentido por estar herida, jamás le he deseado nada malo ni dicho nada realmente malo de ella. Siempre decía que era una bella persona, solo que no era tan buena novia por sus cosas personales. Y lo seguiré manteniendo. Aprendí mucho con ella y por ella, y siempre estaré agradecida, como por cada persona que ha pasado por mi vida y me ha dejado su huella en mi corazón, algunas más marcadas que otra.
Supongo que también todo esto viene porque una parte de mí quisiera que sepa que nunca la pude odiar, estaba muy enfadada, pero nada más, fue una manera para superarla, ojalá no se haya culpado mucho por lo que pasó. La relación era de dos, y no hubo manera de que funcionara, ella lo había visto antes que yo, pero pobre de ella que yo era terquísima. Ojalá esté siendo feliz, y si no, ojalá que siempre tendrá un lugar seguro conmigo, mis "contá conmigo siempre" son sinceros.
Eso fue todo por ahora, probablemente si vuelva a escribir o publicar algo, sea para poner los poemas viejos ya sea de cosas personales o historias que he hecho. Sinceramente ha sido una buena catarsis, ya recordé por qué escribía tanto en el pasado, y probablemente considere volver a republicar los borradores viejos si es que es publican en la fecha que les corresponde, si no, deberán quedar guardados para no alterar el orden de las cosas.
Dato curioso, es 7 de Octubre, es el día donde comienzan a pasar los sucesos de Life is Strange 1, ¿qué tiene que ver? Nada, pero ese juego aún me duele demasiado y me ha marcado muchísimo, simplemetne me pareció destacable, nada más.
Qué tengan una buena vida.~

