La sensación de querer escribir ha vuelto ocasionalmente, si bien he estado escribiendo muchas historias o poemas sueltos desde hace unos años tras encontrar algunos muy viejos, he tenido esta emoción extraña que siempre digo que me revolotea por el pecho. No sé cómo esta página sigue existiendo después de... ¿qué, catorce o quince años? A este punto ya se siente como una cápsula del tiempo para mí. Muchas publicaciones están hoy en día en borradores porque jamás me atrevería a borrar algo que he escrito. Siempre he considerado volver a dejarlas en público porque se siente como quitarle al blog un poco de la historia, de mi historia y de la historia de otras personas con las que compartí tanto, pero también de cierta manera era una táctica de protección mutua, aunque no sé si tiene sentido alguno eso, pero la idea de volver acá para reencontrarme con cosas de una versión mía que ya no existe resultaba... extrañamente doloroso. Hoy ya no es así.
No sé ni por dónde empezar a exprimir todo lo que llevo dentro, aunque mi intención es no entrar mucho en detalle de cosas de mi vida personal o rutinario, no sé, más bien de cómo me he sentido y llevado estos últimos años, sé que eventualmente voy a supurar todo lo que he callado. Pero hay una cosa en particular que ha estado rondando mi cabeza esta última semana, e irónicamente no es porque yo la haya traído a colación, sino que simplemente la gente vuelve a traer personas de mi pasado, ya sea de forma humorística o curiosa.
Lo principal es cuando muchas amistades se enteran que ya no estoy viviendo en Argentina, ya que he sido muy reservada con el tema y mi vida por redes desde hace unos años, pero sobre todo cuando escuchan que es en México donde llevo viviendo hace ya un tiempo, es donde resurgen cosas demasiado viejas. Todos relacionan ese país con una relación antigua. Es un sentimiento extraño, estar en un país que hace doce o trece años empecé a desear con todas mis fuerzas el querer visitar, e incluso hasta vivir, aunque la motivación era totalmente distinta a la que me llevó acá hoy en día. Aprender una cultura que admiraba y anhelaba tanto es algo hermoso, el problema está cuando algo de todo eso me revive algún recuerdo que normalmente suelen estar muy enterrados en capas de polvo en el olvido. Pero sorprendentemente, para bien o para mal, parece que sigue pesando, es lo malo de las cosas inconclusas, es una astilla que está ahí, que no duele hasta que tocas un punto exacto y sentís un ligero malestar.
Jamás creí que volvería a escribir sobre eso, no después de todo lo que pasé, si les soy sincera, se siente hasta... ¿mal? Como si retrocediera. Es complicado de explicar. Ver a mi yo más joven y sus decisiones en ciertos temas es raro, ahora como una mujer adulta que, de cierto modo, sigue siendo una niña sensible en el fondo. La madurez con la que veo todo el asunto es irritante, además de todo el trabajo psicológico que hay detrás por lo que tuve que aprender a las malas, y aun así considero que mi yo joven era bastante madura para su edad, cosa que también aprendí que es por haber crecido siendo la mediadora de mi familia, pero detalles. En aquella época estaba dolida con el mundo, era una desgracia tras otra, y sinceramente no había parado de ser así. Incluso cuando sentí que el mundo se me vino abajo al alejarme de ella, yo ya venía cargando muchas cosas desde hacía mucho tiempo, y llegué a un punto en el que jamás había contado acá. Las casualidades de la vida me sujetaron para no concluir una acción trágica, estando en el lugar y momento correctos, donde una persona totalmente desconocida evitaría algo crudo sin siquiera saberlo. Solo diré que siempre detesté la pesca, pero ese señor que iba a pescar a las cinco de la mañana hizo que ahora cada vez que veo pequeños barquitos o barcos tenga una impresión peculiar de esperanza.
Siempre he pensado que no iba a estar rota por siempre, ¿pero qué creen? A veces siento que lo estoy, es una lucha diaria, aún sigo bromeando con cosas delicadas que no debería, aún sigo llorando por cosas viejas cuando resurgen, aún sigo sufriendo por personas que ya no están, y aún sigo lamentando cosas que no merecen mi energía. Pero es parte de mi sensibilidad caer en esos problemas. Incluso cuando me siento bien y tranquila, ya no soy aquella niña de 15 años.
También es difícil admitir que jamás volviste a sentir nada igual que cuando tenías 20 años. Confundía la tormenta con el amor, por eso creía que incluso con la toxicidad en medio era parte del romance. No es que hoy no pueda sentir con la misma fuerza, es que ahora sé que el amor de verdad no tiene por qué doler para ser real... Pero es cierto que me quedó la sensación de que jamás volví a amar tanto desde entonces, aunque es imposible saberlo. En mi memoria persistió la sensación de amar con el corazón ensangrentado y aún así aferrarme a las espinas de lo mucho que sentía. Recuerdo hablar con un amigo que pasó por algo similar y decirle que lo entendía a la perfección. Que todo era tan intenso y tan tóxico que se volvió una adicción, una obsesión que rozaba lo enfermizo. La liberación de dopamina tras cada reconciliación era una droga en sí, y aprender eso fue durísimo. En su momento recuerdo enojarme mucho cuando estalló todo al final, pero fue más bien un mecanismo de defensa para no volver arrastrándome a esa droga, y joder, cuántos saben que quise volver una y mil veces y retractarme de mi propia decisión de terminar, pero fui fuerte, por ambas partes, en el fondo sabía que ella había tenido razón en el pasado y simplemente nos íbamos a seguir haciendo daño. A pesar de que ambas pensáramos que éramos el amor de la vida de la otra, el amor debe ser un refugio, no un campo de batalla, y nosotras éramos dos soldados constantemente en refriega.
Y eso no es lo que más me pasaba, era saber que no volvería a hacerla reír, y me asustaba que perdiera su sonrisa sabiendo todo lo malo que ella solía pasar, supongo que me pesaba más no poder estar para ella que no estar con ella, es ridículo, pero es cierto. Al fin y al cabo antes de todo fui su amiga. Ni siquiera recuerdo bien lo último que hablamos, solo algo de una gata o eso creo y luego la nada, desapareció sin decir una palabra. Sé que me lo busqué, no me voy a hacer la idiota. Recuerdo que unas amigas me dijeron que subiera una historia bromeando con ellas muy subidamente de tono para ver si ella me estaba mintiendo o no, de nuevo, disimulando sus verdaderas intenciones hacia mí, que realmente solo quería ser mi amiga y nada más, pero es loco, probablemente si ella no reaccionaba así, seguramente celosa, a pesar de haber quedado como 'amigas', yo hubiera vuelto con ella, y perpetuado ese daño mutuo de nuevo hasta quién sabe dónde. Así que le doy las gracias por no haber aguantado esa tontería mía y de mis amigas. A pesar de que pareció que mis amistades estaban en lo cierto sobre sus motivos reales, una cosa no quita la otra.
Lo más gracioso para mí fue pocos meses después conocer a una chica, que hoy en día sigue siendo mi amiga, que cuando todos hablaban de atracción y sexualidad en el grupo nuevo en el que estaba cuando me alejé de mis amistades y me refugié en desconocidos, yo expliqué mi caso y esta amiga me dijo algo tan simple y sencillo: "Lo que describes es demisexualidad, búscalo." Y lo hice, y efectivamente todo cobró sentido, por eso cuando era adolescente siempre bromeaba con ser asexual, no estaba tan errada, estoy dentro del espectro ACE, y también del espectro neurodivergente, además de ser una Persona Altamente Sensible, vivir con distintas personas que no son mi familia y que te remarquen muchas cosas "raras" que son asociadas al autismo (nivel 1) es curioso, aunque eso es otro tema aparte y sin diagnóstico oficial no saquemos conclusiones apresuradas, 144 puntos en RAADS-R no significa nada, ¿o sí?
Pero bueno, vivir en su país es curioso y extraño, ese presentimiento cuando viajo por el país, ya sea en CDMX, GDL o lugares turísticos y aparecen las bromas de qué haría si me la cruzo. ¿No sé? ¿Llorar? ¿Reír? ¿Fingir demencia? ¿Qué harías cuando veas por primera vez a una persona que amaste con tu vida y jamás pudiste abrazar cuando te morías de ganas? Es... rarísimo. Aunque las posibilidades de cruzarnos son ínfimas, ya no son nulas, teníamos gustos demasiado similares, un simple concierto, un evento, una convención o cualquier otra cosa pueden dar la casualidad, pero posiblemente jamás pase y, si pasa, realmente no será para tanto, o eso quiero creer. Además he mantenido mi palabra de no visitar su Estado si yo venía a México a pesar de tener tres amistades allí que me han dicho de ir en los últimos años. Sé que me lo pidió una vez furiosa y dolida, y probablemente le dé igual hoy en día, pero como se lo prometí supongo que esa joven Valentina ha decidido mantener su palabra, es lo mínimo que podía hacer después de todo lo que vivimos juntas, aceptar su petición por respeto a lo que tuvimos, y por respeto a ella.
Por eso decía que era una sensación extraña que apareció hace una semana y ni siquiera recuerdo el detonante, probablemente me dijeron o vi algo que desempolvó un poco todo lentamente, porque realmente cada que me preguntaban si estaba acá por ella era como "Uy, no, haha, esa mujer probablemente me odia", y tomármelo con humor. Porque, ¿qué más si no? Mi único pensamiento ha sido siempre desearle lo mejor, a pesar del dolor y el enojo que pude haber sentido por estar herida, jamás le he deseado nada malo ni dicho nada realmente malo de ella. Siempre decía que era una bella persona, solo que no era tan buena novia a veces por sus cosas personales. Y lo seguiré manteniendo. Siempre la admiré y me sentía orgullosa de verla cumplir sus metas, y ojalá siga haciéndolo. Aprendí mucho con y por ella, y siempre estaré agradecida, como por cada persona que ha pasado por mi vida y me ha dejado su huella en mi corazón, algunas más marcadas que otras.
Supongo que también todo esto vino porque una parte de mí, al recordar algunas cosas, quisiera, no sé, concluirlo bien o remediarlo, quién sabe. Simplemente que sepa que nunca la pude odiar, estaba muy enfadada, sí, y actuaba herida, pero nada más, fue una forma para superarla, ojalá no se haya culpado mucho por lo que pasó. La relación era de dos, y no hubo manera de que la hiciéramos funcionar, ella lo había visto antes que yo, pero pobre de ella que yo era terquísima y la quería en mi vida. Ojalá esté siendo feliz, y si no, ojalá que siempre sepa que tendrá un lugar seguro conmigo, mis "contá conmigo siempre" son sinceros, para ella y para todas las demás personas con las que compartí un vínculo, romántico o no. Aunque posiblemente es el último lugar donde alguien como ella buscaría un lugar seguro. Tal vez me llegue una señal o algo de nuevo, esas cosas en las que creía ella, y sepa que el mensaje le llegó, con la intención de ser un bálsamo, y no reabrir la herida, pero solamente eso.
Creo que eso será todo por ahora, probablemente, si vuelvo a escribir o publicar algo acá, sea para poner mis poemas viejos, ya sea de cosas personales o historias que he hecho. Sinceramente ha sido una buena catarsis, ya recordé por qué escribía tanto en el pasado, y probablemente considere volver a republicar los borradores viejos si es que se publican en la fecha que les corresponde, si no, deberán quedar guardados para no alterar el orden de las cosas. Desde que escribí lo de "Un día, día uno" en 2022, mi vida cambió drásticamente, poco a poco me obligué a salir de mi zona de confort, volví a reconectar con todas mis amistades viejas, a salir como antes, a ser más yo que nunca a partir del 2023, por lo que venirme a México a finales de 2024 fue un golpe duro en el pecho, porque había recuperado todo lo que una vez "perdí" por la tristeza que me arrastraba y no quería tirar a nadie conmigo, básicamente alejarme nuevamente por otras motivaciones es... duro, pero es lo que necesitaba en verdad. De todos modos, los mensajes, las llamadas, las videollamadas o los simples memes que nos enviamos ayudan bastante a sobrellevar la distancia no con una sola persona, sino con docenas de ellos. Así que no me arrepiento.
Dato curioso, es 7 de Octubre, es el día donde comienzan a pasar los sucesos de Life is Strange 1. ¿Qué tiene que ver? No sé, pero ese juego aún me duele demasiado y me ha marcado muchísimo, simplemente me pareció destacable, nada más.
Que tengan una buena vida.~


