Bajé de un avión, perdida sin comprender lo que pasaba, tenía a una persona que aparentaba ser mi amiga. Caminamos por unas calles largas durante horas conversando, aún, yo, sin entender lo que sucedía, sólo sabía que algo en especial estaba buscando. ¿Pero qué? No sé, pero seguí yendo por esos caminos extensos acompañada de una chica quien me indicaba por dónde ir y cómo llegar a tales lugares. De pronto, una risa engañosa, volteo y ya no hay nadie a mi lado. Estoy sola, en un lugar que no sé dónde es y no conozco a nadie. Tal vez estuve sola desde un principio y mi imaginación me jugo una broma para guiarme.
Seguí caminando torpemente, cansada y con un poco de miedo, subí a la vereda, que era más como una pequeña colina, y quedé observando una casa. Al instante que la vi me había provocado una sensación punzante en mi pecho y no se me ocurría el por qué, aunque mi subconsciente sabía algo que yo no.
Me aproxime hacia dicho lugar y vi a una mujer cerca de aquél terreno vacío detrás de la casa. Confundida me acerqué y pregunte por una chica. ¿Cómo sabía ahora a quién buscaba? Mas no lo pensé y sólo esperé la respuesta de la señora. Tenía apariencia agradable y muy cortesmente me respondió con una sonrisa diciendo:
- ¿Por qué la buscas y por qué crees que yo sé de ella?
- No lo sé-respondí, y añadí:- Sólo que la necesito, y busco verla.
La muchacha me miró un tanto interesada y volvió a sonreír, yo aún seguía pensando porque buscaba a una chica. Si yo no sabía ni cómo, ni por qué, ni cuándo había llegado a éste lugar desconocido.
- Es mi hija, vive en ésta casa... Debe estar en su cuarto.
- ¿Es en serio? Acaso ¿Podría verla? -Pregunté perpleja.
- Supongo que sí podrías, ven a la entrada, la llamaré.
Caminamos hasta la puerta, ella entro y me pidió que esperara por aquélla chica a quién buscaba.
Pasaron unos tres o cinco minutos aproximadamente hasta que vi a alguien acercarse hasta donde yo me encontraba.
- Hola... -Dijo ella.
Sólo quedé observándola, no podía creer a quién, inconscientemente, había encontrado. Lagrimas empezaron a brotar por mis mejillas rosadas, no sabía por que lloraba y no podía hablar.
Me quedo mirando y yo no dejaba de llorar, pero estaba con una gran sonrisa.
La única palabra que pude decir fue:
- Perdón.-Y la abracé.
Me correspondió el abrazo y fue muy fuerte. Ya todo tenía sentido. Viaje, caminé por calles largas sin saber, con la vaga esperanza de encontrarla. Con la ilusión de por fin verla y conocerla.
Luego del largo abrazo me invito a pasar a su hogar.
Entré a su habitación, estaba llena de trajes de anime, almohadones con dibujos, viedeojuegos, figuras de acción, posters, mangas, libros y demás. Fuimos a la sala de estar y jugamos con su consola, algo que tanto habíamos hablado. Algo que para mí era muy especial.
Luego, de pasar el rato y de aún no creer que estaba a su lado, en su casa, en su país. Estaba más que feliz por estar compartiendo un momento real con ella y volví a llorar, ella me consoló y luego fuimos a caminar por su patio. Hablamos un rato y no lo pude evitar, la besé cerca de la comisura pero sin pretender absolutamente nada y la abrace. Necesitaba tenerla entre mis brazos.
Lo último que escuché fue:
- Gracias, Valen.
Cerré los ojos para disfrutar el abrazo y desperté.
Fue un sueño, me di cuenta que estaba llorando realmente y no podía parar. Me envolví en las sabanas y me desahogué.
No sé muy bien qué es extrañar, pero me gustaría saber de ella, sacarle una sonrisa o algo similar, pero ya no puedo y me duele.
Ojalá estés bien, porque aún te quiero.~♥
viernes, 16 de noviembre de 2012
lunes, 12 de noviembre de 2012
sábado, 3 de noviembre de 2012
Muchos golpes pero aún risas.~
Buenas personitas, hoy me voy a salir de lo más clásico en mis entradas, dejando los peomas, historias creadas y metáforas, para contarles una anécdota que podría se peor aún. Ya que es lo que transcurrió del día de hoy, y que todavía no ha terminado, tuve bastantes heridas y dolores.
Primero, ando con las encía inflamadas por las muelas de juicio que me están matando del dolor. Ya al despertarme tenía dolor. Si me tocaba, tomaba algo o masticaba comida me dolía más aún. Más tarde andando en bici, con Ro♥, manejaba ella y yo sentada atrás. Apoyando los pies en el único lugar que había para apoyar en la bici de Pato... Los finitos fierros al lado de la rueda. Hice un pequeño movimiento inocente y malo, hizo que mi zapa y talón izquierdo sean agarrados contra los rayos, girando, raspando y golpeando repetidamente mi talón. Ro se detuvo y logré quitarlo pero no fue muy rápido que digamos, la parte de atrás mi zapatilla termino doblada debajo de mi talón y mi media algo desgatada.
Ro: ¡Ay, te lastime. Perdón perdón perdón, amor!
Yo: Está bien, amor, no fue tu culpa.
Ro: Sí, yo te dije que apoyaras los pies ahí, perdón, perdón.
Yo: No, yo pregunté dónde apoyarlos... No importa. Vamos.
Ro: Bueno, pero perdón, ahora me siento mal.
Yo: No fue tu culpa, amor, ahora no los apoyo, ya está.
Al rato, después de que Ro se siguió disculpándose y yo hacerle entender que fue sin querer. (y creo que fue por la maldita arena que nos movía para todos lados) Riéndome miro mi talón, sangre en la media, qué divertido. Al fin, llegamos a uno de los destinos, vimos la herida, más grande de lo que creí, pero no era mucha cosa. Me curo, me puso una vendita y salimos de nuevo, ahora con el skate. Ella pateando y yo pedaleando, en un rato se agarró de la bici y la llevé atrás mío. Por suerte, no paso nada malo ahí.
Ahora no puedo caminar bien ni tener totalmente la zapatilla. Eso no es todo. Llegué a mi casa, me golpee más de una vez las piernas muy fuerte contra el escritorio, es que cuando intento salir, hay un cajón debajo del escritorio y no puedo no chocarlo. Lo evito, pero de todos modos me golpeo.
También, no sé realmente que hice, pero me clave la uña... ¿En dónde? En la encía inflamada, sí, señores, señoras, señoritas y señoritos. Me tapé la boca al instante, como si eso fuera a calmar el aturdidor dolor que me producí yo misma. Como la mayoría del día de hoy.
Luego de eso, pocos minutos después, al intentar salir de nuevo del escritorio me choqué contra unos de los bidones lleno de agua que está en el suelo, corrí mi pie hacia atrás rápido y me golpeo contra una delas patas de la silla, haciendo que mi talón lastimado se golpeara y me hiciera dolor más que muchísimo.
Me pasaron otras cosas estúpidas también, pero fueron tropezones y no dolieron tanto como los que acabo de mencionar
Super, me gané el premio a la más torpe y golpeada en el día de hoy. No me pueden felicitar por lo inútil que estoy hoy. De todos modos, no estoy de mal humor, todo lo contrario, no paré de reírme por mis golpes y lo tonta que suelo ser aveces. Pero bueno, el dolor físico es lo de menos. ¿No?
Suerte, y eso que no se lastimen en un día, lo que podes lastimarte en semanas. Adiós.~♥
jueves, 1 de noviembre de 2012
martes, 30 de octubre de 2012
Una sensación vacía.~♥
Aquélla noche despertó
Ambulando sin destino
Con el frío a su alrededor
Calló rendida en sueño
Y voló su imaginación.
No dormía, no
No soñaba, no
No creía, no
Extrañaba su calor.
No reía, no
No lloraba, no
No veía, no
Sólo sentía su olor.
Quería la ternura
Quería la pasión
Quería estar a su lado
Escuchando una canción.
Inexplicable es quererla
Insaciable es tenerla
Incierto es mirarla
Increíble es besarla.
No importa cuánto pase
No importa cómo es
No importa por qué sea
Importa con quién esté.
Si es ella yo soy feliz
Si estoy a su lado me hace reír
Si la tengo junto a mí
no tengo nada mas que pedir.
Más que un sutil abrazo
Y un beso sin fin.~♥
Cuando no te tengo, te extraño, y eso en mí es raro.~♥
Quería la pasión
Quería estar a su lado
Escuchando una canción.
Inexplicable es quererla
Insaciable es tenerla
Incierto es mirarla
Increíble es besarla.
No importa cuánto pase
No importa cómo es
No importa por qué sea
Importa con quién esté.
Si es ella yo soy feliz
Si estoy a su lado me hace reír
Si la tengo junto a mí
no tengo nada mas que pedir.
Más que un sutil abrazo
Y un beso sin fin.~♥
Cuando no te tengo, te extraño, y eso en mí es raro.~♥
lunes, 29 de octubre de 2012
No se compara.~
Una de esas veces que viajaba en auto, y llovía mucho, demasiado diría. Miraba el cielo y las diferentes nubes que había, unas blancas, otras grises, algunas azules y también negras. Mientras las gotas que derramaban chocaban contra el parabrisas.
Una gris me llamo la atención, su forma única era bellísima, la luz del sol paseaba a su alrededor.
Me cautivo, quede atontada mirándola. Es una de las nubes más perfectas que vi en mi vida, no, es la más perfecta. Para mis gusto era totalmente correcta, acertada y me encantaba.
Pasaron al rededor de diez minutos, saqué mi cámara para sacarle una foto, pero hasta que logré tomarla esa nube se desvaneció por completo, luego empecé a buscar más nubes como aquélla, pero nada, algunas eran lindas, pero no alcanzaban la belleza de la primer nube que me enamoró.
Un poco desilusionada tomé fotos igual de otras nubes, tratando de ver si podían igualar tal perfección, pero no. Me engañé a mi misma, y no conseguí tener a la que yo quería.
Así, sin mas ganas guardé la cámara, y me acomodé para dormir el resto del viaje. No logré conciliar sueño, pensaba en aquella nube y que me sentí derrotada por no lograr conseguirla, de todos modos seguía con los ojos cerrados, intentando descansar... Y así estar mejor cuando llegara a mi destino.~♥
Una de las fotografías que saqué, luego de haber visto la más perfecta de todas.~♥
jueves, 30 de agosto de 2012
My player two.~♥
Abrí la puerta, al fin llegué a su casa y dejé caer mi mochila en la entrada, tras cerrar con llave.
Y ahí estaba ella, en frente de la televisión jugando videojuegos, sentada en la cómoda alfombra del piso como si nada. A su derecha el otro mando, el de Jugador 2, claro. Y ése esperaba por mí, pero antes debía de saludarla.
De un salto, brinqué sobre ella, abrazando su espalda. Besé su mejilla derecha mientras que con una de mis manos sostenía su rostro para poder sujetarla con firmeza y que no se me escapara. Su cara de horror y falso dolor con una sonrisa y rubor era la señal de que se alegraba de verme. Sus ojos, esos ojos que tiene, no importan su color, ponle el que quieras pero no lo podrás mejorar, porque es imposible. Su forma es única, al igual que su mirada. Su sonrisa es hermosa, tierna y divertida a su vez. Es curioso, pero amo observarla mientras jugamos juntas y ver los gestos que hace. Por eso no tarde mas, me acomodé y tomé el otro control.
- ¿Preparada para perder con estilo?-Dijo desafiante.
- Tú deberías de estarlo.-Respondí con una sonrisa.
Me empujo despacio con su cuerpo y yo se lo regresé, ambas no soltábamos los joysticks. Reinicio el juego, puso multijugador en campaña. Jugamos en equipo. ¿Qué es más divertido que vencerla? Regañarla por no aportar ayuda ni jugar bien. Se enojaba, ya que siempre en el más mínimo error se lo decía.
Entre tanto que estuvimos jugando preguntó.
- ¿Qué tal lo hago?
- Nada mal, por ahora.- Respondí.
Río y siguió jugando igual de bien, mientras yo la observaba, notaba sus nervios, parece que siempre intenta impresionarme con los juegos y se deprime cuando falla. Pero es muy buena y me fascina eso.
Llego lo que esperaba, un pequeño error.
- Si perdemos por tu culpa voy hacerte sufrir.
-Lo siento, no me di cuenta.-Dijo algo apenada.
Veía como intentaba ayudarme y reparar lo cometido, pero no lo estaba logrando. Como siempre, al obserbarla, noto sus gestos, tenía algo de tristeza y decepción. Tal vez soy muy dura y se lo tomaba en serio.
- Voy hacerte sufrir de tal manera que...
- ¡Perdón!-Dijo interrumpiendome, casi por llorar.
- De tal manera-proseguí, mientras quedaban pocos segundos para perder- que vas a querer fracasar mas seguido- Dije sonriendo mientras perdiamos el juego.
- ¿Qué?-pregunto atónita dejando el mando en el suelo.
Me miraba tan decentendida, no aguntaba más, iba hacerlo.
- Me encanta verte... y no sólo perder-Comenté, y agregué:- Eres hermosa.
Su rostro tan rojo y perplejo hacían brillar sus bonitos ojos, no me resistí más y me lance encima para abrazarla.
- ¡Te amo!-Le dije, y la besé en el suelo.
La miraba casi con los ojos cerrados esperando a que ella correspondiera y cerrara los suyos conmigo, pero estaban llorando y sus labios me besaban con firmeza. Sus ojos se empezaron a apagar con los míos, lenta y suavemente.
Sus manos sujetaban mi espalda y las mías su delicado rostro, nos acariciábamos con fuerza y pasión.
- ¡Te amo!-Contestó en un suspiro y volvió a besarme.
Mientras nuestros labios luchaban, se apretaban y mordían, nuestras lenguas cuando se tocaron comenzaron a bailar. Jugábamos a una batalla con nuestras bocas, no íbamos a detenernos hasta que alguna de las dos quede exhausta. Yo iba a seguir aunque no pudiera mas, el éxtasis de su sabor me pudo más que nada. Mis manos empezaron a bajar a su cuello acariciándolo con suavidad, sentía sus manos bajar por mi espalda con locura, llegando por abajo de mi cintura y traspaso mi camiseta. Sus manos tibias tocaban mi piel con lujuria. Deslicé las mías para acariciar su pecho con ternura y amor, ella soltó pequeños suspiros. Seguimos jugando con nuestros cuerpos, al fin nos demostramos todo lo que sentíamos. Sin esperar mas hicimos el amor.
Al terminar ambas nos encontrábamos totalmente rojas, por vergüenza y calor. nos quedamos en la alfombra abrazadas mirándonos sin decir nada. Le besé la nariz, sonrió, cerró sus ojos y yo los míos. Fue paz dormirme ahí con ella.
Adiós.~♥
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